Charla con Eduardo Manchón (Panoramio) en el Octubre CCC
El martes pasado servidor tuvo el gusto de dialogar con Eduardo Manchón en una conferencia impartida por éste en el Octubre Centre de Cultura Contemporà nia de Valencia, en colaboración con la Universitat Oberta de Catalunya, dentro de una actividad llamada Tribuna en la que se plantean conferencias abiertas, en un formato más cercano al diálogo o entrevista al ponente.
Eduardo Manchón es uno de los creadores del proyecto Panoramio, que permite a los usuarios subir fotografÃas de lugares del mundo y geoposicionarlas sobre Google Maps en el lugar exacto donde fueron tomadas. Un proyecto que empezó como una idea en forma de start-up de garage entre Eduardo y su compañero Joaquin Cuenca, y que se popularizó de tal forma que en 2007 fue adquirido por Google para implementarlo como una capa de Google Earth y posteriormente también en Google Maps y Street View. Esto dió oportunidad a Eduardo de trabajar en las oficinas de Google en Zürich durante dos años y ser testigo de excepción de la filosofÃa de trabajo de Google, cuyas fotos del espacio de trabajo con toboganes que comunican unas salas con otras, salas de reuniones en forma de iglúes, espacios de descanso y recreo… nos han hecho babear a todos, acostumbrados a un concepto del tiempo y del enfoque del trabajo totalmente distinto.
Eduardo aun asà ha preferido abandonar recientemente su trabajo para la gran G (no se sentÃa tan a gusto como los múltiples ingenieros y desarrolladores que trabajan alli) e iniciar un nuevo proyecto en libertad, junto a su amigo Ubaldo Huerta (creador de otra start-up en la que colaboraron juntos, Loquo.com, que posteriormente fue adquirida por e-Bay). El nuevo proyecto se llama Askaro.com y permite a los usuarios geoposicionar preguntas sobre su barrio en Google Maps, esperando que algun vecino local pueda dar una respuesta útil. “Preguntar en Askaro es como colgar un cartel con tu pregunta en plena calle a la vista de quienes pueden responderla: los paseantes o los vecinos del barrio.”
En un encuentro casi en ‘petit comité’ Eduardo fue desgranando los detalles de su trayectoria (que incluye también varios años trabajando como consultor de usabilidad para diversas empresas y multitud de experiencias que ha plasmado en artÃculos de muy recomendada lectura que podemos encontrar en sus blogs, Alzado.org y Ainda.info), pero centrándose sobre todo en la gestación de Panoramio, su posterior adquisición por Google y la experiencia y anécdotas de trabajar allÃ. Todo en el tono directo, cercano, campechano y ameno que le caracteriza y que hace que sus charlas sean la mar de entretenidas.
Recopilo a continuación algunas de las ideas y reflexiones extraÃdas de la conferencia de Eduardo, asà como del trabajo de documentación previa a la conferencia, que van en lÃnea con su trabajo.
La sencillez de los nuevos servicios y comunidades y el acceso universal
En el marco tecnológico-social actual, frente a unas tecnologÃas cada vez más avanzadas y con más posibilidades tanto a nivel de software (lenguajes, aplicaciones, APIs) como de hardware (mayores velocidades de conexión y capacidades técnicas de ordenadores, servidores, dispositivos móviles…), las herramientas cada vez son más útiles, funcionales y complejas y, sin embargo, cada vez son más fáciles de usar, gráficamente más simplificadas y reducidas, para aumentar su velocidad de descarga y renderizacion de modo que se posibilite acceder a ellas con la mayor cantidad posible de dispositivos, como netbooks, smartphones, etc.
Se da una importancia vital al hecho de que el usuario pueda acceder fácilmente a las herramientas sin necesidad de aprendizaje. Cualquier usuario incluso sin tener conocimientos informáticos ha de ser capaz de acceder y utilizar todas las funcionalidades. De ahà la importancia de la usabilidad y de la correcta proyectación del funcionamiento de las aplicaciones y los interfaces desde el punto de vista de la interacción humano-ordenador.
El problema no son las herramientas sino como se usan
Pero todo esto, el facilitar el acceso y las herramientas a todos los públicos, genera un problema. ¿El uso que los usuarios dan a estas herramientas es el adecuado? Algunos usuarios aprovechan las opciones de colaboración o participación que se les brindan (dejar comentarios, etc.) para iniciar sus discusiones personales. ¿De qué manera se puede educar a los usuarios para que se comporten y utilicen la herramienta para lo que fue proyectada? Una vez has encontrado un ‘nicho’ que cubrir con tu aplicación o mash-up (aplicación construida a partir de varias aplicaciones o APIs existentes), ¿como hacer que el usuario lo utilice para lo que habÃa sido proyectado, de modo que crezca el concepto bajo el que se creó y aporte una diferenciación a las ya existentes?
Eduardo responde que ahà reside una de las tareas importantes en este tipo de proyectos, que es el conseguir que se cree una comunidad, un núcleo duro, de usuarios que sà comprenden la herramienta y su finalidad y de alguna manera se autorresponsabilizan de ella, ejerciendo un cierto control sobre el resto de usuarios y promoviendo el buen uso, censurando o penalizando a los comportamientos o aportaciones fuera de lugar.
La importancia de la comunidad de usuarios
La importancia de la comunidad es vital en estos proyectos. Por un lado en la fase inicial, los usuarios ejercen de testeadores y proporcionan un feedback valiosÃsimo a los desarrolladores, intervininedo en el diseño y configurando con sus peticiones y aportaciones la funcionalidad de la herramienta, formando parte de su gestación. Por otro, una vez puesto en marcha el proyecto, la comunidad es una herramienta muy útil para generar contenido y mantener vivo el proyecto e ir dándole forma en base a sus intereses (comentarios, foros de debate…), en una suerte de creación colectiva. Un proyecto como Panoramio por ejemplo se nutre y crece gracias a las aportaciones de los usuarios. La interaccion con el usuario en estos casos es primordial: sus acciones son imprescindibles para definir y materializar el proyecto.
Por todo esto la gestión de la comunidad es una parte tan importante como el desarrollo técnico en este tipo de proyectos, además del márketing de guerrilla y la promoción que conduzcan a la creación de esta comunidad inicial. Es en esta fase precisamente en la que se encuentra Askaro, el nuevo proyecto de Eduardo Manchón y, como él mismo dice, no tiene ni idea de como resultará ni a donde le llevará: depende de la comunidad.
Software libre como posibilitador de la creación colectiva y el peligro de poner la tecnologÃa por delante del contenido
Unido a lo comentado en el punto anterior, está el hecho de que los desarrolladores de servicios sociales pongan a disposición de la comunidad sus APIs (Application Programming Interface, conjunto de metodos y funciones que permiten acceder desde el exterior a funciones de una aplicación), como el propio Panoramio, de modo que otros puedan seguir explotandolas y reinventandolas, o recombinandolas unas con otras en forma de mash-ups.
Animados por conferencias como la de Eduardo, que nos incita a lanzar un proyecto incluso aunque la idea de base no esté muy clara y ‘esperar a ver qué pasa’, es fácil que mucha gente se anime a crear su propia mash-up. ¿Corre el peligro de convertirse esto en una moda más y que empiecen a proliferar aplicaciones sin un objetivo o idea claros y la red se llene de ‘basura’ entre la que resulte complicado encontrar las herramientas realmente útiles?
David Casacuberta en su libro ‘Creación Colectiva‘ ilustra a la perfección este escenario. Él se refiere a obras artÃsticas pero sus conclusiones son igualmente válidas:
“Asistimos a un nuevo sistema cultural donde nadie manda y todos crean. No hay espectadores puros. Todo el mundo participa. Pero esto resulta peligroso: al no haber filtros, todo el mundo puede ofrecer sus obras (aunque …) y al final se pierde interés por el contenido. La sobreproducción de obras puede conseguir que el público simplemente se harte al estar lo interesante enterrado entre toneladas de basura (…). Internet es un océano de sabiduria, pero de pocos centÃmetros de profundidad. Cuando uno busca información concreta, todo el mundo habla de todo, pero el nivel de argumentación y discusión es ciertamente superficial.”
Ante estas preguntas Eduardo pasa la pelota a los usuarios, ya que a fin de cuentas son los que deciden. Ellos son los que han convertido a Panoramio o a Facebook en lo que son, pero igualmente podrÃan haberlo hecho con otras aplicaciones.
Reivindicación del nuestro espacio virtual y virtualización del nuestro espacio fÃsico real
Pensando sobre la idea de base del nuevo proyecto de Eduardo Manchón, Askaro, me surge la pregunta de si todo esto está yendo un poco demasiado ‘más allá’… ¿No es realmente más sencillo bajar y preguntarle al quiosquero de la esquina y asÃ, además, lo conoces?
Por un lado estamos reivindicando nuestro hueco en un espacio virtual, con un perfil de facebook, un blog… Por otro estamos intentando reconstruir nuestro espacio fisico dentro de nuestro espacio virtual (fotografias del mundo real geoposicionadas en un mapa, herramientas de geolocalización para decirle a los demás donde estamos en cada momento…) ¿es que echamos de menos el MundoRealâ„¢?
Nos alejamos cada vez más del mundo real y pasamos mas tiempo en el virtual, difuminamos el concepto de amigo y lo fundimos con el de ‘amigo’ de facebook, que posiblemente sean 300 personas de las cuales conozcamos en realidad a 10, y a todos ellos, sin filtro alguno, les informamos en todo momento de lo que estamos haciendo o pensando, incluso de donde nos encontramos. Adictos a hacer pública nuestra intimidad, les gritamos nuestros pequeños logros esperando su aprobación para reafirmarnos o autoconvencernos de que nuestras vidas tienen un interés especial para los demás.
Una reflexión demasiado manida, quizás, pero inevitable cuando alguien como servidor, que se borró el facebook hace tiempo, vuelve momentaneamente a adentrarse en todo este mundillo para documentarse.
Sirva de refuerzo a esta conclusión final este fragmento extraido de ‘El mundo a través de una pantalla‘, de Lee Siegel:
“La esencia social y psicológica de Internet es la respuesta a un siglo de cambio social y psicológico. DuranÂte este tiempo y de forma gradual, el individuo se ha elevado por encima de la sociedad. Satisfacer nuestros propios deseos se ha vuelto más importante que equilibrar nuestras relaciones con los demás. (…). Internet es el primer entorno social al servicio de las necesidades del individuo, aislaÂdo, elevado e insociable.”